Test de Intolerancia Alimentaria
Para la detección y tratamiento de las Intolerancias Alimentarias, disponemos de una completa batería de pruebas que incluyen:
- Un completo panel de alimentos presentes en la dieta normal española para de esta manera cribar rápidamente la alimentación de los pacientes.
- Un panel con los aditivos alimentarios más corrientemente utilizados.
- Pruebas de alimentos individuales para el seguimiento de los alimentos que han dado positivo en el cribado general.
¿Por qué realizar el Test de Intolerancia Alimentaria?
Nuestros especialistas recurren a esta prueba clínica cuando, por el historial del paciente, sospechan que puede haber alteraciones debidas a alguna Intolerancia causada por alimentos que se consumen en la dieta. De esta manera se preparan dietas completa y totalmente adaptadas a cada paciente, teniendo en cuenta tanto sus necesidades puramente dietéticas como su estado de salud y bienestar general.
¿Qué es una Intolerancia Alimentaria y qué puede provocar?
La Intolerancia Alimentaria es una reacción de nuestro organismo contra determinadas partes (antígenos) de alimentos que ingerimos en nuestra alimentación diaria.
La reacción se da con una liberación de inmunoglobulinas G (anticuerpos) por parte de nuestro sistema de defensa. El antígeno se combina con su anticuerpo específico y produce una respuesta inmunitaria que provoca una serie de reacciones naturales de inflamación y activación de otras defensas de forma local.
Dado que el mayor contacto de nuestras defensas con los alimentos se da a nivel del sistema digestivo, es precisamente en esta zona donde se presentan la mayor parte de las molestias y patologías debidas a las Intolerancias Alimentarias (dolor abdominal, diarrea o vómitos, sensación de hinchazón, síndrome alérgico oral, gases, malas digestiones...). Estos síntomas pueden asociarse entre sí y con otras alteraciones.
También se pueden presentar en gran medida en forma de rash o de urticarias, angioedema, determinadas formas de acné, eczema, psorrais y prurito. Las intolerancias pueden ser causa de dermatitis atópicas no positivas a los tests cutaneos y al RAST (IgE específica).
Otras alteraciones que pueden provocar son las molestias neurológicas (dolor de cabeza, migraña, mareo, vértigo), problemas respiratorios (asma, rinitis, dificultad respiratoria, solapándose a veces con un proceso alérgico), trastornos psicológicos (ansiedad, letargia, depresión, fatiga, náuseas e hiperactividad principalmente en niños). La Intolerancia Alimentaria también está relacionada con procesos de obesidad, causada por la retención de líquidos y por los mismos procesos inflamatorios, además de por las dificultades en la metabolización de los alimentos que se provocan al alterar los procesos digestivos.
Se producen claras mejorías entre la mitad y los dos tercios de los casos, que han cumplido la dieta establecida por su especialista en nutrición, suprimiendo los alimentos que a través de los análisis han resultado positivos En general, la mejoría se percibe entre los 30 y 60 días de haber instaurado la dieta adecuada.
Los antiinflamatorios, antihistamínicos y determinados medicamentos, al modular la respuesta inmunológica del organismo, pueden interferir en la sensibilidad y eficacia del test, por lo tanto los pacientes sometidos a tratamientos con dichos medicamentos, no deberán realizárselo hasta pasado un periodo adecuado de tiempo tras haber finalizado dicho tratamiento prescrito por su médico.